The Devils


the devils ken russell

La película The Devils (1972) podría representar para el cine de los setenta lo que significó El Crisol (The Crucible, 1996) en la década de los noventa, siempre salvando las distancias. Ambas parten de una obra literaria, en el primer caso de la novela de Aldous Huxley, The Devils of Loudun (1952) y en el segundo de la obra de teatro homónima de Arthur Miller, The Crucible (1953) y que fue punta de lanza contra el macartismo y su particular limpieza de izquierdistas en Hollywood. A pesar de la diferencia en la puesta en escena, y del radical atrevimiento formal y argumental de Ken Russel,  ambas películas tratan un tema universal: la represión del poder religioso (que a su vez sirve a otro poder político, que se muestra de forma más velada) ante la libertad de pensamiento y la independencia de los pueblos.

La ciudad francesa de Loudun, situada al noroeste del país, fue paradigma de convivencia entre católicos y protestantes. A esto ayudaba la relativa independencia de la corona que disfrutaba la urbe, lo que hizo que estuviera en el punto de mira del Cardenal Richelieu, primer ministro del gobierno francés, durante la pugna por el poder entre Iglesia y Corona que desangró al país en aquella época. Tras jurar fidelidad al Rey Luis XIII, los prebostes de Loudun intentaron salvar a la ciudad de la sumisión a los deseos de Richelieu, evitando la demolición de sus murallas, icono de su independencia. Tras esa maniobra fallida, la estrategia del gobierno se centró en desacreditar a diversos miembros de la burguesía de Loudun. El mujeriego e influyente clérigo Urbain Garnier, que gozaba de gran popularidad tras la muerte del gobernador de la ciudad, fue tomado como objetivo de una feroz campaña de descrédito, fundamentada en la cierta  promiscuidad del clérigo, en primer lugar, y en la alucinada herejía como arma definitiva.

Al igual que el personaje de Daniel Day-Lewis en El Crisol, Urbain Garnier (interpretado por Oliver Reed) es acusado de herejía y de haber realizado pactos satánicos para hechizar a algunas de las monjas que habitaban el convento de las hermanas ursulinas de la ciudad. Concretamente la hermana Juana de los Ángeles, de naturaleza trastornada y neurótica, permanecía enamorada a viva voz del padre Garnier, quien no accedía a sus pecaminosos deseos. Tras la noticia de la boda que oficia el propio Garnier con una dama notable de la ciudad, la madre Juana de los Ángeles enloquece completamente acusando a Garnier de satanismo y fornicación. Este hecho es el desencadenante de la llegada del Padre Pierre Barre (Michael Gothard), un exorcista profesional, que se encargará del proceso de Garnier, y el exorcismo, en incluso la violación de alguna de las hermanas.

Sin ánimo de desgranar más un argumento que contiene mucho más de lo que aparenta, The Devils se resuelve como paradigma de los pecados de la iglesia, de la intolerancia y el fanatismo que prestan servicio a intereses políticos muy concretos. Si en El Crisol dichos intereses se cernían al ámbito de una comunidad cerrada, en The Devils la iglesia usa el proceso herético para servir a los intereses del Estado, toda vez que el “legítimo” gobernante, el rey Luis XIII, es más un don nadie que un verdadero monarca con carácter. No obstante, una de las escenas más divertidas advierte del débil pulso que el monarca sostiene a la Iglesia: Luis XIII llega a la ciudad para ver en primera persona los capítulos de posesión y ofrece como cura una caja en la que se guarda una ampolla con la sangre de Cristo; una de las escenas más logradas del film.

Aparte de la gran interpretación de Oliver Reed, actor fetiche de Ken Russel, las interpretaciones de Vanesa Redgrave como la hermana JuanaMaríade los Ángeles y de Michael Gothard como el exorcista Barre son realmente encomiables y entregadas, constituyendo junto a Reed el triángulo isósceles que sostendrá la mayor parte de la película.

El complicado contenido de la película (masturbaciones, sacrilegios, torturas, humillaciones, etc.) hizo que las versiones que han estado circulando, tanto en cines como en formato doméstico, estuvieran cortadas, no siendo hasta el año 2010 cuando se realizó una edición en DVD con el metraje completo, sin embargo, no se pudo restaurar el cromatismo original, perdiendo su visionado mucha calidad al no poderse apreciar en toda su dimensión los futuristas decorados realizados para la ocasión por Derek Jarman. El convento tiene una advocación a un espacio aséptico, con deslumbrantes baldosas blancas. Los decorados en general son impresionantes y le otorgan una estética única, añadiendo algún toque moderno en los vestuarios como el look “heavy metal” del exorcista. Aun así también se nota la mano del director en la puesta en escena, sobretodo en el barroquismo de algunos escenarios y los excesos estéticos que ha usado en numerosos de sus filmes.

Las escenas cortadas fueron no tienen desperdicio y a buen seguro levantarían las ampollas de más de un censor: Oliver Reed como Jesucristo recibe las caricias y la felación de Vanessa Redgrave; recortes en algunas escenas de desnudos en la catedral; la hermana Maríade los Ángeles masturbándose con la tibia del padre Garnier después de su muerte; la rotura de las piernas de Garnier durante el interrogatorio; la violación de Cristo.

No cabe duda de que The Devils es una película a redescubrir y habla de un espacio de libertad que debe ser reconquistado por el ser humano. También contiene un trasfondo histórico que no deberíamos olvidar, sobre todo en épocas como las de ahora, en las que el fanatismo político-religioso se empieza a adueñar de las instituciones. Ojalá  pronto podamos disponer de una copia de la película completa y restaurada para extender su visionado entre todos los aficionados al cine, y sobre todo para aquellos que, cuarenta años después, necesiten conocer esta película, imprescindible en la filmografía del director, e imprescindible en nuestra memoria colectiva.

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2 comentarios

  1. genial Alfredo, buen post;O) quiero verla proyectada en #terrazaático! te esperamos con copia de la peli completa y restaurada;O)
    “No cabe duda,.. imprescindible leerte!
    para digerir buen cine, y tb imprescindible reconquistar espacios de libertad y memoria colectiva..

    1. Gracias Isa, eso está hecho, un día hacemos unos mojitos y vemos la peli en #terrazaático! BS.

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